En septiembre nos fuimos unos días de vacaciones a este pequeño país mediterráneo. La verdad es que yo no sabía muy bien ni donde ponerlo en el mapa, pero la experiencia fue muy buena y es un viaje que merece la pena.

La Valeta

Me traje la sensación de que Malta es 1/4 británica, 1/4 italiana, 1/4 africana y 1/4 propiamente maltesa. Tal vez un maltés me daría una colleja o una buena patada en sálvense las partes, pero después de unos días esa es la sensación que me quedó.

Independizada de Gran Bretaña en 1964 y perteneciente a la Unión Europea desde 2004 Malta está formada por tres islas principales (Malta, Gozo y Comino). Si queréis más información la podéis ver en la wikipedia u otras webs [1][2]. Aquí a lo que vamos, al tema de las viandas!

comer en Malta

La alimentación es plenamente mediterránea, con pescadito fresco, verdurita, aceite de oliva y también buena carne.

En Malta se come barato y bien. Muy bien. Puedes comer casi en cualquier restaurante sin miedo a decepciones. De hecho, el día que peor comimos fue en un chiringuito de playa, de hamburguesas y comida rápida, en el que no se me hubiera ocurrido entrar a comer si hubiera estado en España. Y fue aceptable.

Pasta

En casi todos los sitios puedes comer pizza o pasta, elaboradas con productos naturales y frescos (mucha influencia italiana). Platos ligeros y raciones generosas. La pasta al dente y la masa de las pizzas muy ligera.

El pescado más típico es la lampuka o lampuki (llampuga, lampuga o dorado en castellano). Se sirve principalmente a la brasa con una guarnición ligera. Yo no soy muy pescadero, pero he de reconocer que me pareció un pescado muy sabroso y adecuado para ese tipo de elaboración.

Lampuka

El plato nacional es el conejo guisado con vino. Es menos común en la carta de los restaurantes “normalitos” a los que íbamos, pero también lo probamos y el amigo Maté le puso una buena nota. Yo, es que tampoco soy muy amante del conejo (del que mueve el hocico digo XD).

Conejo

La mayor decepción fue el pulpo, otro de sus platos típicos. Este cefalópodo que me encanta (Uhm… pulpo a la gallega…), por lo que lo pedí en cuanto pude. Lo preparan también con vino, con una salsa de sabor fuerte que elimina toda la personalidad de la materia prima. Para que os hagáis a la idea, algo parecido a los calamares en salsa americana que se pueden comprar en latillas.

Pulpo

Nos faltó ir a un buen restaurante. Lo intentamos, pero había que reservar con antelación y nos quedamos con las ganas. Estoy seguro de que habría sido una gran experiencia.

En resumen, Malta es un buen país para los que disfrutamos comiendo. Disponen de buena materia prima, las elaboraciones no son demasiado complejas, el precio es adecuado y el servicio correcto.

Pizza

Para beber, cerveza, sin ninguna duda. Los vinos no son nada del otro mundo y un “blanquito” que pedimos tenía cara de maltés, pero en la letra pequeña ponía que era español… pero no os creáis que era Albariño XD. Los cubatas son del tipo british, en vaso pequeño y el alcohol medido.

Como detalle, indicar que el tema de las propinas no nos quedó del todo claro. En algunos sitios la incluían en la cuenta y en otros no… tiendo a pensar que en eso son como los británicos, osea que un 10% para que no nos llamen “raposos”.

Algunos de los sitios en los que comimos “elegantemente” fueron:

Cafe Raffael (St. Julians): una bonita terraza. 100€ (para 4 con postre y vino)

Neptune’s (Marsalforn): a la orilla del mar. Nos pilló el dueño por banda y nos dejamos engatusar, a pesar de que había otros restaurantes con mejor pinta. Nos quitó las raspas del pescadito y nos hizo precio de amigos. 60€ (para 4 con café)

The Avenue (Paceville): cerca de la zona de marcha de St. Julians. Desde fuera parecen varios restaurantes, que al final son sólo uno. Estaba a rebosar y nos pusieron al lado de los baños, pero pedimos que nos cambiaran y estuvimos en un sitio muy bien. Pizza, pasta y un poco de todo. 52€ (para 4 con vino y café)

Vecchia Napoli (Sliema): este estaba al lado de donde vivíamos. Un italiano en el que todo estaba rico! Repetimos varias veces. 100€ (para 4 personas con postre, café y un par de ricas cervezas)