Un poco de comida
La tapa del día: Ricura de bacalao
8 nov
Como ya sabéis los que seguís este weblog, todos los años [2009][2010], durante el mes de mayo, nos juntamos los amigos y hacemos un concurso de tapas. El objetivo, pasarlo bien y probar cosas nuevas. Yo gané los dos primeros años, cuando una tosta con un revuelto de setas y jamón o un canapé de cecina competían con sandwiches de chaca… Ahora la cosa ha cambiado y el concurso es un despliegue de creatividad en miniatura. Todo tipo de cosas riquísimas elaboradas con destreza por ilusionados concursantes, que últimamente hemos quedado a la sombra del sinrival Aitor y sus delicatessen de foie, cebollas caramelizadas y técnicas culinarias al alcance del mismísimo Ferrán Adriá.

Así que después de varios años con experimentos desafortunados o tapas incomprendidas (como mis garbanzos fritos con gambas), ese año decidí poner toda la carne en el asador. Para ello contaba con dos fichajes de éxito: un sifón de CO2 que me regalaron mis amigos Festum (gracias chicos, todavía os debo una demostración!) y la materia prima excepcional: unos buenos lomos de bacalao desalado.
A partir de aquí las ideas fluyeron. El bacalao sería confitado y con el sifón haría una espuma de pimientos del piquillo que quitara el “sentío”. El “soporte” de tal delicia sería un puré de patata con mucho perejil.
Ingredientes de la tapa “Ricura de Bacalao”
- Unos lomos de bacalao desalado
- Un bote de pimientos del piquillo
- Puré de patata (mejor “casero” pero uno de sobre hace el apaño si lo damos un poco de gracia)
- Nata líquida para cocinar (o gelatina, mejor aún)
- Aceite de Oliva Virgen Extra
- Sal
- Azucar
- Perejil
- Inspiración de la mano de los grandísimos Rolling Stones y su Start me up!

Ponemos los lomos de bacalao en un recipiente alto (una cazuela, por ejemplo), no muy grande, porque tenemos que taparlos con AOVE para confitarlo. El confitado se hace cociendo el alimento en el aceite, a unos 70ºC, muy despacito. Como no tengo termómetro lo hice a “ojímetro” con buenos resultados, poniendo la cazuela en la vitrocerámica al 1 o al 2 durante un buen rato. Podréis ver como poco a poco el bacalao suelta una especie de gotitas o “perlitas” con su jugo. Eso quiere decir que la cosa va bien ;o)
Mientras tanto, estamos escuchando a Massive Attack y disfrutando de una copita de un buen Ribera del Duero, por ejemplo un Ferratus Sensaciones (la casa por la ventana!) y ponemos en una sarten, a fuego no muy alto los pimientos. Cuando toman un color más bonito y huelen que alimentan, añadimos media cucharadita de azucar, para que queden más melosos y suaves. Cuando se enfrían los batimos bien y los pasamos por un chino fino (filipino?) o un colador, para eliminar todas las pepitas y pequeños trozos que puedan atascar nuestro sifón.

Un pequeño parón para hablar del sifón… No voy a explicaros aquí como utilizarlo, pero sí mis divertidas aventuras. Mi primer sifón lo cargué de pimiento y gelatina (que no aporta sabor), con tan mala suerte que demasiada gelatina hizo que se quedara solidificado en el fondo y toda la carga de CO2 saliera de golpe en un FSSSSHHHHH! Sin nada más que aire. Tuve que despegar del culo del sifón una gelatina de pimiento muy rica XD. El segundo fracaso vino cuando rebajando la dosis de gelatina metí el pimiento sin colarlo bien. Una pepita o algo taponó la salida del sifón que de pronto se destapó con una explosión de pimiento que cubrió por completo la cocina con pequeñas motitas rojo-anaranjadas. Menudas risas, vamos, no veas que juramentos je je je.
Finalmente decidí hacerlo con nata y dejarme de gelatinas… El resultado es muy bueno, pero no es lo que yo quería

Una vez frío y bien escurrido el aceite, desmigamos el bacalao y ponemos en el vaso de chupito un poco de puré de patata en el fondo, después el trozo de bacalao y finalmente un toque de espuma de pimiento, directamente desde el sifón. Para acompañarlo metí en cada vaso un grisín. El resultado? Delicioso y muy resultón:

Como habréis imaginado, si dejamos los lomos enteros y los acompañamos de la espuma de piquillos (con o sin puré de patata) tenemos un plato digno de un gran restaurante. Si la calidad del bacalao es buena os vais a chupar los dedos.
Ah! Y antes de que preguntéis… No. No gané el concurso, pero quedé muy satisfecho con el resultado y no sobró nada ;o)
Bizcocho de yogur, manzana, pasas (o nueces) y bailoteo en la cocina
7 mar
La receta de hoy es fácil, fácil, fácil y rica, rica.

Bizcocho de yogur con manzana y pasas (o nueces)
Manos a la obra! Pero antes un poquito de música! Siempre hay que cocinar con musiquita buena por aquello de la inspiración y el buen rollo que se transmite a todo lo que hacemos. Dale al play baby!
Ligerito, que es un postre que se puede hacer bailando XD
Ingredientes!
- 3 huevos de gallina de Oklahoma (el éxito de la receta radica en que la gallina cante en inglés!)
- 1 sobre de levadura (cuidado que es afrodisiaca!)
- 1 yogur natural (ni desnatado, ni bifidus, ni con calcio, ni mierdas de esas), preferiblemente de la marca Yoplait
- 3 medidas (el yogur vacío) de harina de trigo castellano, preferiblemente de triticum aestivum
- 1,5 medidas de azucar. No somos racistas! Nos gusta la caña!
- ¾ de medida de aceite de oliva
- 1 o 2 manzanas golden (u otra variedad dulcecita)
- 17 uvas pasas. Ni una más ni una menos. En su defecto se pueden utilizar 8 nueces, pero entonces ya no sería un bizcocho de manzana y pasas…
- 1 culín de coñac (brandi o vino dulce)

Sobre el yogur: igual tú dices yogurt, pero te equivocas! Mi madre utilizaba casi siempre un yogur de limón, y si era posible caducado de unos días… yo creo que le daba más consistencia al bizcocho y nos hacía ser niños más duros! También echaba rayadura de limón. Yo prefiero el yogur natural y bastantes rayaduras tengo como para encima echarlas a la comida.
Sobre las medidas: en pastelería son fundamentales las medidas y pesos. De todos son conocidas las unidades métricas del “puñado”, la “cucharada” o la “pizca” pero en este caso utilizamos el vaso de yogur, preferiblemente habiéndolo vaciado antes. La receta que podéis encontrar en muchos sitios tiene 3 partes de harina, 2 de azucar y 1 de aceite de oliva. A mi me parece demasiado azúcar y demasiado aceite, por lo que he reducido las cantidades y os aseguro que queda perfecto.
Sobre el aceite: no os recomiendo utilizar aceite virgen extra porque su sabor toma demasiado protagonismo. Mejor 0,4º

Manos a la obra!
Ponemos las 17 pasas en un vaso con un chorrito de coñac. A continuación mezclamos en un bol los huevos, la levadura, el yogur, la harina, el azucar y el aceite. Lo trabajamos un poco con batidora si eres un flojo o con una varilla si eres un luchador de la cocina como yo! Cuando tengamos la masa bien mezclada y sin grumos, añadimos las manzanas peladas y cortadas en gajos y las pasas escurridas.
Encendemos el horno a 175ºC (también pueden ser unos 347º Farenheit)

Nos bebemos el culín de coñac.
Preparamos un molde para horno untándolo con mantequilla o un poco de aceite (usando un pedazo de rollo de cocina para extenderlo). Espolvoreamos una minúscula cantidad de harina y vaciamos el contenido del bol dentro. En estos momentos te alegrarás de haber comprado esa espátula de goma en el Ikea. Momento de utilizarla por primera vez para rebañar el recipiente-cuenco que has usado.
Al horno durante 45 minutos a 1h.
Cómo sabemos que el bizcocho está hecho? Cuando metemos un cuchillo en el centro y sale seco, sin masa pegada.
¿Por qué debemos dejar que el bizcocho se enfríe antes de comerlo? Porque cuando lo sacamos del horno la levadura todavía “trabaja” y si nos lo comemos puede sentarnos mal y darnos dolor de tripita!

El maridaje perfecto de nuestro bizcocho es con un vaso de leche calentita (en mi caso de soja). Uhmmmmm! Yummmy!
Comer en: Aranda de Duero – Restaurante Los Rastrojos
22 feb
Aunque para los de Aranda y la Ribera, una visita a Los Rastrojos al menos una vez al año es casi de obligado cumplimiento, sobre todo en acontecimientos familiares de la BBC (Bodas, Bautizos y Comuniones) o en los meses de invierno, para comer el cocido de los jueves, esta vez os voy a contar una experiencia que para muchos no será conocida.

Menú degustación de Finca Los Rastrojos. Interesante y diferente para paladares inquietos y con un precio muy razonable para todo lo que ofrecen. David saca a relucir su imaginación y su mejor hacer para un desfile de platos a la altura de los fogones de muchos restaurantes de guías, tenedores y estrellas.
Señores y señoras, permanezcan sentados en sus sillas, relájense, apaguen sus teléfonos móviles y suéltense los cinturones, porque vamos a despegar.
Comer en Barcelona (II) – ICHO
28 sep
De vuelta en Barcelona. Por si todavía no os habéis dado cuenta, adoro la comida japonesa. Ha sido un descubrimiento culinario tardío, pero lo he cogido con ganas. Tanto, que no puedo resistirme a probarla allá donde voy. Barcelona no iba a ser una excepción, y menos cuando justo debajo de nuestro hotel está uno de los mejores restaurantes nipones de la ciudad: ICHO.
Nos invitó a cenar Armando, que como yo siente debilidad por el pescado crudo; será por los viajes a Noruega e Islandia, o porque a los bacaladeros les gusta probar la competencia.

Restaurante ICHO
El local, intimista, con iluminación suave y con decoración de lujo discreto en tonos rojos y negros. El personal no parece demasiado oriental, más bien barcelonés y quizá europeo, pero atento y con un estilo reposado y elegante, como manda la tradición nipona.
En la mesa y al más puro estilo catalán, cava fresquito para el aperitivo, acompañado con una selección de aperitivos y frutos secos fritos que incluían algunos con wasabi. Sabrosos y muy, muy picantes. Umh!! He bebido tanto cava en mi visita a Barcelona, que este año debería ser la invitada de honor de la Semana del Cava de San Sadurní d´Anoya. Creo que le voy a escribir una carta al alcalde proponiéndoselo, aunque no sé si ese va a ser mérito suficiente o tendré que insistir con una mayor demostración de mi devoción por los espumosos.
Volviendo a ICHO; la carta, además de las típicas especialidades de comida japonesa, tiene otras recetas de cocina de autor, así que acabamos pidiendo un poco de todo.
Para beber, como mi pasión por el cava no es del todo compartida por mis compañeros de mesa, pedimos un Albariño, Terras Gaudas 2006. Un clásico del que Josh ya ha hecho rendida cuenta en algún post.
Empezamos la cena con una tapa a base de pulpo y langostino con Sunomono , una ensalada de pepino y algas con vinagre de sake. Sabor exótico y ligeramente ácido que combina de maravilla con la textura de los mariscos.

Tapa de pulpo y langostino con Sunomono
Continuamos con dos clásicos, verdura en “tempura” (muy, muy crujiente y nada aceitosa), y Yakisoba (fideos fritos en este caso con cerdo y verduras) para compartir. La elaboración de los platos es muy cuidada y la presentación también, nada que ver con los japoneses que he probado hasta ahora.

Tempura de verduras y Yakisoba al fondo
Por supuesto no pueden faltar el sushi y el nigiri, (nunca se la diferencia entre ambos, pero pude constatar que las camareras tampoco) esta vez de salmón, pez mantequilla, langostino, atún rojo y anguila asada. ¡Una delicia! Nuevamente, me sorprende cada ingrediente que pruebo de la comida japonesa. Si el atún rojo resultó delicioso, la anguila es aún mejor. Carne prensada y salada con ligero toque a humo. El sushi de kobe no lo probamos esta vez, pero para la próxima no se me escapa…

Nigiri de atún rojo, langostino, anguila, pez mantequilla y salmón
Alberto, que es fan incondicional del balacao en todas sus formas, elige el bacalao saizyozuke, marinado en salsa de miso, con berenjena y huevas. Desde luego tiene poco que envidiar a los preparados con bacalao “a la nacional”, aunque por su poca cocción quizá no apto para paladares de gustos tradicionales, pero yo, os lo recomiendo.

Bacalao saizyozuke
La carta de postres es sorprendente por su elaboración, así que aunque yo no pido (soy esa gorrona que siempre se come unas cucharadas del tuyo) por supuesto pruebo los esféricos calientes de chocolate con leche, con crujiente de té verde y helado de amarena (cereza amarga) de Armando. ¡Indescriptibles! Creo que de haber visto antes la carta de postres, hubiera comido menos. Bueno, a quien pretendo engañar. Hubiera comido lo mismo y hubiera insistido a todos para que pidieran postre y así habría probado varios en vez de uno solo.
Acabamos con té verde y cafés y una vez más, con la agradable sensación de que según van pasando los años, ya bastantes por cierto, voy acabando uno a uno con todos mis prejuicios, con la comida y con muchas otras cosas. ¡Bendito tiempo!
Aunque yo no pagué la cuenta, de hecho ni la vi, el precio medio de ICHO es de unos 40 € por persona, con postre y té, vino aparte. Desde luego, no es un restaurante barato, pero la calidad se paga y el cumplir años también trae consigo el que cada vez te cueste menos pagar por la comida y más por las copas, que encima te acaban sentando fatal.
Lo mejor: Comida de autor elaborada, platos diferentes y calidad de materias primas son sin duda de las mejores cualidades de Icho.
Lo peor: Por poner algo, diría que la iluminación escasa y la decoración algo oscura es lo peor del restaurante. No le doy más nota porque todo es mejorable.
Precio: 40 € por persona con postre y té, vino aparte.
Valoración TyG: 8,5 de 10
ICHO BCN
Deu i Mata, 69-95
08029 Barcelona
Tel. reservas: 93 444 33 70
Comer en: Zamora – Restaurante La Vaguada
12 ago
Bien sea porque Toño y Susana son unos generosos anfitriones o porque se conocen todos los restaurantes de esta ciudad, lo cierto es que Zamora nunca me ha decepcionado gastronómicamente hablando.

El Duero a su paso por Zamora
Esta vez, “los Susanos” nos llevaron a un restaurante que desconocían, La Vaguada. La única referencia era los buenos resultados que este establecimiento ha recibido en el concurso de tapas de Zamora (premio a la originalidad y buenos resultados tanto por parte del público como del jurado).
La apariencia es la de un modesto bar-restaurante de barrio, con una fachada un tanto descolorida y la zona de bar bastante poco iluminada, pero en cualquier caso limpio y correcto.

Al comedor, igualmente sobrio, como el resto del establecimiento, se accede desde el bar por una escalera de caracol de peldaños cortos. Unas sirenas de escayola en las columnas y algún cuadro en las paredes eran el único adorno del mismo.
La primera sorpresa fue cuando pedimos la carta de vinos y no tenían, pero el camarero, al decirle que queríamos un vino blanco apareció con una botella de Valdubón Verdejo! Olé! El vino que me quedé con ganas de probar al no haber podido acudir a la presentación en Aranda! Esta fue la primera señal de lo que nos esperaba.

Mientras esperábamos, tuvieron la cortesía de ofrecernos unas croquetillas para hacer la espera más llevadera. Llegaron los entrantes, unas generosas raciones de calamar pescado a caña a la plancha (con unas patatas fritas caseras) y almejas a la marinera, recomendación del camarero. Impresionante el calamar y estupendas las almejas (hubo que hacer algún barquito en la salsa! XD).
La siguiente sorpresa fue otro detalle de la casa, un cocktail digestivo “Noches de Pasión” elaborado con cítricos y un ligero toque de alcohol. Delicioso e ideal como paso previo al segundo plato.

Los platos fuertes consistieron en Solomillo de Ternera, Chuletillas de Lechazo, Bacalao a la Tranca y Rodaballo Salvaje. Fueron apareciendo uno a uno, con una presentación que ya les gustaría a restaurantes de más nivel (y precio). Calidad en la materia prima y una cuidada elaboración y nosotros cada vez más contentos.
No suele ser habitual en mi, pero me decidí por el pescado y me llamó la atención el bacalao. Después de consultar con el camarero en qué consistía esa “Tranca” (un instante para sonreir XD) lo pedí y la verdad es que acerté. El plato tenía una salsa elaborada a base de pimentón y con un toque agrio que me recordaba a la prebe, pero algo más “elegante”, con ajitos tostados y unas rodajas de patata. Delicioso.
El solomillo de Susana, tierno y jugoso, de tamaño generoso y con una deliciosa guarnición.

Solomillo con guarnición
Cuando Toño pidió chuletillas me quedé un poco perplejo; cómo un oriundo de la capital del lechazo (Aranda de Duero) osaba pedir ese plato en tierras lejanas? Pero es que el “pájaro” ya sabía que en Zamora también hay lechazito de primera y yo confirmo sus palabras recordando aquellas chuletillas dignas de cualquier asador arandino.
Y el Rodaballo de Ana igualmente fresco y sabroso, coronado por un enorme langostino pelado.

Rodaballo salvaje
Como veréis he hecho varias veces mención al camarero. Un señor menudo que nos atendió de manera cordial, pero educada y atenta, explicándonos los platos y preguntándonos si todo era de nuestro agrado. Y es que no es habitual encontrar a verdaderos profesionales atendiendo las mesas de un restaurante. Una pena, porque un buen trato hace que la experiencia sea mucho más agradable. Nuestro reconocimiento a la profesionalidad de ese camarero anónimo.
En resumen, que La Vaguada no es un establecimiento donde esperas comer tan bien como nosotros lo hicimos. Un descubrimiento en toda regla! Repetiremos.
Lo peor: la fachada del restaurante no anima especialmente a entrar, con un rótulo de neón más adecuado para otro tipo de negocios y un ambiente de bar de barrio y restaurante de menú barato.
Lo mejor: la calidad de la materia prima y la elaboración de los platos. El servicio y los detalles de cortesía de la casa. El precio. No dejéis de probar los calamares pescados con anzuelo!
Precio: 4 personas con vino y café, pero sin postre. Nos invitaron a los chupitos. 102€
Valoración TyG: 8 de 10
Restaurante La Vaguada
C/ Villalpando 18
49005 Zamora
Tel: 980 512 755
Concurso de Tapas y Rock’n’Roll 2010 – Ganadores
24 may
El evento más esperado del año llegó por fin! El concurso de Tapas y Rock’n’Roll, en su quinta edición.

20 propuestas en un estupendo día de verano en la finca de nuestro amigo Andrés. Tapas frías y calientes, saladas y postres, con ingredientes y elaboraciones tradicionales y más modernas.

En tercera posición quedo “Fresh Prince of Bell-Air” de Galle y Michi, una empanadilla de morcilla con pera y piñones, ligera y sabrosa.
El premio a la tapa ganadora fue compartido entre “Batido de Fresa” y “Nidito de Amol”. La primera, una tapa de postre presentada por Jose y Lara. El nombre es bastante explicito y el batido iba acompañado de dos galletitas de chocolate, un trocito de fresa y una hoja de hierbabuena.
Por otro lado, Aitor, defendió con éxito el título conseguido el año pasado con una tapa elaborada con crema de queso, ajetes y gambas con polvo de jamón sobre crujiente de pavo y patatas paja… ahí queda eso!

Después de la degustación y posterior votación secreta, el Rock’n'Roll lo pusieron The Gordotones y posteriormente unos temas de Los Hombrecillos Verdes y un poco de “jam session”.

A continuación podéis ver todas las tapas que participaron en el concurso:
Enhorabuena a todos los participantes!
Comer en Ribera Del Duero: Roa de Duero – Restaurante Raíz
20 may
Nueva entrada sobre un restaurante, esta vez cerquita, muy cerquita de aquí.
Hace unos meses, en una revista de moda y modos, leí una reseña sobre un hotel y restaurante en Ribera del Duero, en ¿Roa? ¡Al lado de casa y yo sin saberlo! Raíz, restaurante, hotel, lounge bar… Cuantas cosas!!! Eso tengo que ir a verlo… y contarlo, por supuesto.

Una decoración de estilo minimalista, con maderas oscuras, puertas de cristal y colores neutros, hacía esperar una carta con toques de cocina moderna, pero nada más lejos de la realidad. Cocina tradicional castellana y muchas aves en el menú. Como yo no tengo nada en contra de los pajaritos, de pequeña, hasta escuché y bailé a María Jesús y su acordeón, acepté la propuesta.
Nos recibió Myriam, la maître y sumiller del restaurante, que a sus 24 años, es el próximo representante de Castilla y León en el Concurso Nacional de Sumillería. ¡Casi nada!, aunque de esto me enteré unos días después leyendo la prensa…

En la mesa, mientras preparan la comanda, aperitivo de champiñones a la plancha y cata de aceite de oliva virgen extra con pan de hogaza. Ummm! Esto promete…
Como entrantes, ensalada de escabechados y rollitos de cecina con foie. Los escabechados, correctos, aunque eché de menos algo de alegría y color en la ensalada. En cuanto a los rollos de cecina y foie, la combinación de sabores y texturas resulta agradable y sorprendente, pero nuevamente, falta presentación en el plato, y es algo escasa la ración.
Los platos principales, pollo de corral y pintada al vino tinto. La ración de pollo fué completa, con cresta, escarbadera (pata delantera), pechuga y ala, aunque sin guarnición, pero muy bien cocinado, y eso que este pájarito no está entre mis favoritos.

La pintada al vino tinto, generosa de ración y con sabor y textura en la salsa de vino, aunque algo seca por exceso de cocción.

Bebimos vino del Páramo de Guzmán, Crianza 2007, del cual Myriam nos hizo una pequeña introducción antes de servirlo y mostrarnos el corcho abierto.
Y de postre, como no podía ser de otra manera, queso de Páramo de Guzmán con crema de membrillo y selección variada de postres, con flan de café, tarta de cuajada y sorbete de mandarina. El queso, de oveja, intenso, pero a la vez con un sabor delicado y el membrillo dulce y cremoso. Lástima que no quedara más. La tarta de cuajada, lo mejor de la selección, además con cuajo fresco de la quesería. ¡Fantástica!

Lo peor: Quizá algo de innovación en la carta, y más imaginación en la presentación de los platos son las cosas que eché de menos en Raíz.
Lo mejor: A pesar de que la comida me gustó, de que el local es acogedor y de que dispone de una amplia carta de vinos, y de que la bodega de la entrada promete aunque no esté todavía abierta, he de reconocer que lo mejor de Raíz, sin duda, es Myriam. Atenta, cordial, profesional… El perfecto maître. Mejor dicho, la perfecta maître.
Precio: La comida para dos con vino, postres y cafés nos salió por 80,00€.
Valoración TyG: 7 de 10
Raíz
Ctra. Circunvalación R30 s/n
09300 Roa
Tel: 947 541 848
restaurante@disfrutaraiz.es
Receta – Ensalada templada de frutos del mar
10 may
Si alguna vez pasáis por Jaca, os aconsejo que paréis en el Rte. Biarritz , se come genial, de una ensalada que comí allí saqué la idea para hacer esta que ahora os presento.
Ensalada Templada de Frutos del Mar
Como se acerca el verano vamos a empezar por una ensalada facilita, de las que hoy llaman templadas, que para eso estamos en primavera. Mi base para las ensaladas son los canónigos porque me encantan, pero la podéis hacer con cualquier verdura o mezcla de verduras.
Ingredientes:
- Canónigos
- 100g de gulas
- 50g de salmón ahumado
- 12 colas de gambón
- Ajo
- Aceite, sal y pimienta
- Vinagre balsámico

Con las cantidades ya iréis cogiendo el tranquillo, si en vez de en gramos preferís otra unidad de medida me lo decís, sobre todo, porque como las recetas que os voy a poner salen de mis pruebas, las medidas las hago a ojo.
En una fuente ir colocando los canónigos y el salmón troceado. En una sartén calentamos aceite y sofreímos el ajo troceadito y añadimos el gambón y las gulas. Es sólo un golpe de sartén, si tenéis el fuego alto, no más de tres minutos, añadimos pimienta y ya lo podemos volcar en la fuente con el resto de ingredientes.
Se añade el vinagre balsámico y listo.

La que yo comí tenía también anchoa y algún otro ahumado, pero yo la simplifico para que pueda ser algo que podamos hacer a diario.
La sal la añadiréis al gusto, bien en el sofrito o bien directamente en los canónigos, pero siempre con precaución porque el salmón puede resultar demasiado sabroso y pasarnos, yo normalmente no le añado sal, pero va en gustos.
Igual que la ensalada templada supuso un concepto nuevo de ensalada, ahora estoy escuchando el disco Almost Alice, que me parece un nuevo concepto de BSO, y me esta gustando un montón, os recomiendo que lo escuchéis.
V Concurso de tapas y Rock’n'Roll
26 abr

Pues sí, por si alguno ya se hubiera olvidado, ya hay fecha definitiva para este divertido concurso de tapas que se presenta en su quinta edición el 22 de mayo. Si te atreves a participar, ve pensando desde ya en que vas a hacer para sorprendernos a todos, el nivel de este año en año va a ser todavía más alto.
Tendremos también la actuación musical de “The New Gordotones”, grupo de moda que año a año va dejando el listón más alto… y como no, más sorpresas.
En unos días publicaremos las bases para que quede muy claro qué tienes que hacer para participar, y ganar si crees que eres capaz…
BASES DEL CONCURSO
1. Cada participante en el concurso, deberá elaborar una cantidad mínima de 25 tapas. Quedando al criterio del concursante el tamaño y cantidad final. La recomendación es que el tamaño de las tapas sea pequeño.
2. Se establecerán 3 premios en una única categoría dentro de la cual podrán concursar, tapas calientes, frias y postres. El trofeo a la mejor tapa, consistirá en la custodia del premio de años anteriores durante un año completo, el cual solo se quedará en propiedad del ganador tras 3 victorias consecutivas o 5 alternas. El último en puntuación se llevará un premio especial.
3. Las parejas tendrán la posibilidad de concursar de manera conjunta con una única tapa y un único voto. Cada cual es libre de participar en condición individual si así lo quisiera.
4. La inscripción se realizará en el formulario que teneis un poco más abajo, o por email através de la dirección concursodetapas@tenedoresyguitarras.com
Necesitamos que nos envies estos datos
-Nombre/es
-¿vas a concursar? si o no
-Nombre de la tapa
5. La inscripción para los participantes será gratuita, mientras que para los asistentes que no participen con tapa será de 10€.
6. El plazo de inscripción de tapa y confirmación de asistencia al evento terminará el Jueves 20 de Mayo.
INSCRIPCIÓN
Comer en Londres: Caramel – “A tradicional English breakfast”
1 mar
En pleno barrio de Westminster y a tan sólo cinco minutos de la Estación Victoria está el restaurante Caramel donde, según mi cuñado, sirven el mejor desayuno de Londres. No es que dude de su criterio, aunque con estos madrileños nunca se sabe, pero el mejor es mucho decir para no aceptar el desafío.
Una británica, invernal y lluviosa mañana tras una breve vista a Buckinham Palace nos fuimos a comprobarlo . A la entrada, una pizarra apunta que los desayunos de lunes a viernes y hasta las once de la mañana son a mitad de precio. No tiene aspecto de restaurante tradicional inglés, pero la decoración en marrones, beiges y rojos es acogedora.
Aunque nos habían recomendado probar el desayuno con salmón, al final nos decidimos por el Tradicional English Breakfast en versión normal y grande y para beber, un té y un café latte , que no un coffe with milk, que de esos ya no tienen en ningún sitio. ¡Para eso aprende inglés una!
Primero nos trajeron las bebidas y las tostadas (dos para cada uno), y después los desayunos. El más pequeño de los dos lleva las clásicas “beans”, dos filetes de lomo ahumado (sí, lomito jugoso en lugar de beicon grasiento), una salchicha especiada, un huevo frito, champiñones y medio tomate a la plancha. Esto no me lo acabo yo ni para la hora de la cena.
El Big English Breakfast añade a todo lo anterior, por si aquello no era suficiente, una especie de tortilla de patata condimentada, otro huevo frito y otra salchicha. Para morir hartito….
Haciendo un grandísimo esfuerzo, conseguí dejar tan sólo un filete de lomo en el plato (y no sabéis cuanto lo siento), pero la ración era más que abundante, aunque hubo quien se acabó el “Big” entero…
La comida bien elaborada (los huevos tenían hasta yemita para mojar), las raciones abundantes y el servicio atento, casi me convencieron de que era el mejor desayuno de Londres, pero como nos los he probado todos, tendré que volver para comprobarlo.
Lo peor: A pesar de estar en un barrio turístico no está en una calle principal y es relativamente caro si no hay ninguna oferta.
Lo mejor: La calidad de los productos y la preparación de los mismos; a pesar de ser elaboración sencilla no era la típica mezcla grasienta que otros venden por desayuno inglés.
Precio: Como llegamos a la oferta de mitad de precio, salimos por 10,30 £ (servicio no incluido) los dos desayunos completos, lo cual en Londres es un precio más que razonable.
Valoración TyG: 8 de 10
CARAMEL
77 Wilton Road
London SW1V 1DE
+44 (0) 20 7233 8298 +44 (0) 20 7233 8298

























