Archivo de marzo, 2010

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De vinos: Arte&Vino, Bodegas Valdubón y Freixenet

Con la llegada de la Primavera, “Arte&Vino” ha traído a Aranda de Duero un aire limpio y fresco. El ambiente que se respiró el sábado en este local, no tenía nada que envidiar a la vinoteca mas “chic” de Madrid.

Freixenet, una empresa de vinos cosmopolita que elabora en lugares como California, Francia y Australia, presentó desde su pequeña joyita en la Ribera del Duero, Bodegas Valdubón, unos excelentes vinos, maridados con música, arte y unos atractivos aperitivos.

En primer lugar se cató un chispeante cava rosado llamado Elyssia, nombre derivado del latín “Elyssius” que significa “celestial” o “estado de felicidad absoluta”. Y tan absoluta. Delicado, frutal, sensual. Las fresas con las que se acompañó no pudieron más que multiplicar estas sensaciones.

La música de DJ Chema y el saxofón de Cebas subían de intensidad y el ambiente se volvía más cálido y distendido.

Un  Valdubón Roble 2008 nos introdujo en los suaves aromas frutales de nuestra reina, la tempranillo. Los cuatro meses en barrica Americana aportaban una pizca de vainilla y una elegante barrica  francesa marcaba un toque balsámico en la nariz de este vino.

Y para terminar, Valdubón Crianza 2007. Aromas de fruta madura y canela. Amable en boca. El vino, el chocolate negro y la  mermelada de naranja,  jugaban a potenciar intensos sabores entre sí.

El Arte, el vino, nuevas sensaciones y la diversión se encontraron el sábado en nuestra ciudad.

Arte y Vino Aranda
Plaza de Santa María 15
09400 Aranda de Duero, Burgos

Tel: 947 507 846
www.arteyvinoaranda.com

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Comer en Londres: Batlers Wharf Chop House

Llevábamos un par de días en Londres y era momento de darse un homenaje en un buen restaurante. La oferta gastronómica es impresionante, pero, ¿sería posible comer una tradicional comida británica de calidad? El viernes por la noche probamos que sí. Según algunas guías para urbanitas, Butlers Wharf Chop House es un restaurante de cocina inglesa bien elaborada y en un entorno incomparable, en la orilla del Támesis y al pie de Tower Bridge. Desde luego, el entorno no desmerece, situado en el antiguo edificio de Butlers Wharf Pier, con terraza hacia el río y una increíble vista del Puente de la Torre.

Era viernes por la noche y no habíamos reservado, así que nos tocó esperar un rato antes de poder sentarnos, y no en el comedor principal, pero la camarera fue lo bastante amable como para situarnos en una mesa con respaldo calefactor (hacía frío y estábamos cerca de la puerta) y con vistas al puente. El local estaba a rebosar de parejas y grupos iniciando el fin de semana y mientras esperamos, nos tomamos unas pintas de cerveza en la barra.

Cuando nos sentaron estábamos caninos, así que atacamos con voracidad el pan con mantequilla, que por cierto estaba delicioso (¿o serían el hambre y las cervezas?).

Lo malo de las cartas de los restaurantes en un idioma extranjero es que es difícil saber que pone por el contexto, pero esta vez hubo suerte y podíamos reconocer casi todo lo que aparecía en el menú y todo sonaba apetecible. Umh! ¿Carne? ¿Pescado? Queríamos probarlo todo. Mientras esperábamos había visto servir varios platos de “fish and chips” que tenían un aspecto increíble, servidos en cestitas de mimbre y con dos tipos de guarnición, salsa tártara y puré de guisantes.

La camarera flipó cuando pedimos “fish and chips” y pescaditos fritos para compartir como entrantes. Tuvimos que explicarle que éramos españoles; claro que todavía alucinó más cuando pedimos repetir de pan y untamos las salsas (somos más de pueblo que las amapolas). De segundo, y a falta de Roast Beef con Yorkshire Pudding, que se había acabado, pedimos chuletas de cerdo al estilo Gloucester para tres y pastel de carne, ostras y riñones para mi, que siempre tengo que probar lo más raro del menú.

El “fish and chips” estaba fantástico; el pescado suave con un rebozado crujiente y con un leve toque a mantequilla, y las patatas en corte grueso, hasta diría que fritas en aceite de oliva. Todo un descubrimiento hasta para Martín, que llevaba viviendo siete meses en Londres.

Los pescaditos fritos de la bahía, estaban excesivamente salados para mi gusto, y en cuanto a los segundos platos, una de las chuletas estaba algo seca, por exceso de cocción, pero el pastel de riñones estaba jugoso y sabroso. A esas alturas de la velada íbamos ya por la segunda botella de vino californiano, que por cierto no estaba nada mal, y ya rebosábamos felicidad.

De postre tomamos helados y sorbetes (todavía no sabemos la diferencia entre unos y otros porque tenían la misma textura), de pastel de jengibre, de Guiness, de ruibarbo, de grosellas, y de algo más que ya no recuerdo, pero todos ellos deliciosos.

Si a eso le añadimos el espectáculo de pareja ligando en la barra del bar, compuesta por mujer joven y muy atractiva y hombre algo más mayor, con atractivos supuestos aunque no tan a la vista como los de su compañera (quizá en su cartera, su coche, su casa…), con cachete en las nalgas de ella incluido, la diversión fue completa.

Espectáculo aparte, un lugar interesante, con buena cocina inglesa, un bonito y amplio local, servicio atento y vistas fantásticas. ¿Podemos pedir algo más? Bueno, supongo que podíamos pedir que además fuera barato, pero los milagros no existen, así que hubo que rascarse un poco el bolsillo.

Lo peor: Sin duda el precio, y la oferta de la carta no era excesivamente amplia, pero si suficiente.

Lo mejor: Poder comer buena comida inglesa mientras miras el Puente de la Torre. En verano y en la terraza tiene que ser todavía mejor. Ah! Y una más que aceptable carta de vinos para ser un restaurante londrinés de precio medio.

Precio: La cena para cuatro con vino, postres y cafés nos salió por 175,00£ , aunque a mediodía tienen menús por 22,00£ (muy buena realción calidad-precio en Londres).

Valoración TyG: 8 de 10

Butlers Wharf Chop House

The Butlers Wharf Building
36e Shad Thames

London

SE1 2YE

+44 (0)20 7403 3403

info@danddlondon.com

http://www.chophouse.co.uk

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Música gratis: Jamendo, Spotify y Grooveshark

Lo gratis mola! (Di siempre sí a lo gratis! Is free, is free!!!)

Todavía no he encontrado un sitio donde comer gratis (bueno, sí, la casa de mis padres XD), pero sí que existen opciones para escuchar e incluso descargar música de forma gratuita y legal. Solo necesitas una conexión a internet.

Además de la gran cantidad de emisoras de radio dedicadas a diferentes estilos en internet, existen sitios que nos permiten escuchar lo que queremos en cada momento. Hay otras alternativas, pero me voy a centrar en 3: Jamendo, Spotify y Grooveshark.

Jamendo, según reza su “acerca de” es una comunidad de música libre, legal e ilimitada, publicada bajo licencias Creative Commons. Por simplificar, se trata de una gran comunidad de músicos que se alejan de los métodos tradicionales de distribución y nos permiten escuchar sus canciones. También podemos descargar de manera gratuita gran parte de la música de la web, aunque algunos grupos venden sus temas. Cada artista decide lo que hace con su música.

Su web nos permite navegar por estilos y descubrir nuevos grupos. Podemos escuchar distintas radios, las canciones más populares, etc… Por si fuera poco, también podemos seleccionar las canciones que nos gustan y publicarlas en un sitio web, como a continuación hago yo con una que he encontrado al azar y me ha gustado:

Si te apetece descubrir nuevos grupos, si no te gusta seguir la tendencia de las grandes discográficas, Jamendo es tu rollo.

Otra de las opciones para escuchar música gratis es Spotify

Para utilizar Spotify en su versión gratuita necesitas que alguien te invite (tengo alguna invitación si alguien quiere). Después instalas un programilla en el ordenador y ale, a escuchar música. Tiene más de 5 millones de canciones en su base de datos, y podrás encontrar casi cualquier cosa que busques y a partir de ahí montar tu propia lista de reproducción. También hay páginas que ofrecen listas de reproducción [2] [3] [4] por estilos, etc… o puedes compartir tus listas con otras personas.

Lo peor de Spotify es que en su versión gratuita tiene publicidad, es decir que después de 2 o 3 canciones te meten una cuña anunciándote el próximo concierto del grupo “moñas” de moda de la Cadena Dial. Si quieres quitarte de en medio la publicidad, puedes hacerlo pagando 10€ al mes.

He dejado para el final mi opción favorita. Grooveshark.

Se trata de un servicio parecido a Spotify, con la ventaja de que no tienes que descargarte nada y no tienes que registrarte si no quieres, aunque yo lo recomiendo, para poder aprovechar todas sus posibilidades.

Dicen que Grooveshark cuenta con un número superior de artistas y canciones que Spotify y el sistema de búsqueda es bastante bueno. También tiene publicidad, pero se limita a un banner en el lateral derecho, que no molesta nada. Si quieres quitar la publi, puedes hacerlo por 3$ al mes.

La verdad es que a mi, Grooveshark me parece una gozada. Me siento 5 minutos, añado un montón de canciones que me pasan por la cabeza a una lista de reproducción y ale, una o dos horas de musiquita para disfrutar. Aquí os dejo una selección que hice para escuchar mientras me disfrazaba en carnavales XD

Reflexión final: después de haber probado servicios como los que nos ofrecen estas webs (sin olvidar otras como last.fm que me gusta menos), creo que está cerca el fin de acumular mp3 como locos (ya se me queda pequeño un disco duro de 500 Gb) y se demuestra que “la nube” es una opción óptima para el ocio y multimedia online. Pagas una cuota (pequeña, por favor!) y tienes acceso a toda la música que quieres, cuando quieres y donde quieres.

Un dispositivo capaz de reproducir audio y una conexión a internet son todo lo necesario.

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